KANBHIK
Los obsesivos cobran notoriedad
frente a un espejo manchado.
Las personas gatean
con cuentos de Alejandro Zambra
entre las manos,
algunos arrastrándose como koalas,
otros como cartas de amor.
Es dificil ser bueno porque ser bueno
Se nace y acá nos enseñaron a ir
por el camino fácil del odio
o la astrología.
Punto para nadie.
Chicos preparen sus fiestas electrónicas,
algún freestyle
o compren 8.000 pesos
de tickets para ver bandas
que no son de Liverpool.
Sean empleados desahuciados
de la cultura de engranaje.
"Pobre negro", me dice un intelectual
(porque es fácil ser intelectual en Facebook)
"Sacaste el turno de punk tarde" le digo yo.
Me atacan las hormonas
y los terapeutas me rapean.
Tengo más problemas que canciones
y no hay cerveza en la heladera.
Por ahi, el día, que descubras
que significa 《Kanbhik》,
crucemos el mar
completamente ahogados.
Por ahí, estoy empezando a sospechar
que el amor de mi vida vive en Turquía
*
ROCK AND ROLL
Nadie va a escuchar nuestro disco solista después de
morir.
Nadie va a llevarte al hospital después de los treinta
y siete.
Nadie se va a acercar a tu consola para subirte el
volumen de la voz.
Nadie va a apoyar tus canciones en las estaciones
radiales FM.
Nadie va a creer que tu mensaje es más grande que el
cartel.
Nadie va a entender que tu postura no llega ni
siquiera a pose.
Nadie va a pedirte argumentos cuando salgas a defender
tu opinión.
Nadie va a defenderte cuando confundan tu actitud con
ego.
Nadie va a aplaudir cuando agaches la cabeza para que
hable el éxito.
Nadie va a entender la milonga de tu vida si nunca
contaste sobre las veredas del Abasto.
Nadie se va a poner tus remeras si no las compraste en
Lee Chi
Lo único que aprenderás
del rock and roll
es a coger sin amor.
*
TREINTA AÑOS ADENTRO DE UN BAÑO
Si me dieran a elegir
una última imagen
antes de morir:
No te eligiría.
No por crueldad ni por despecho.
Es que los mejores deseos
acaban con uno
y en casa del ahorcado
no se menciona la soga.
*
LA ÚLTIMA CENA
¿Te acordás cuando creíamos que escribiendo
una novela nos salvariamos?
Ahora entendimos como es
el ambiente editorial
y como son los escritores,
los artistas, las radios,
las gacetillas, las entrevistas,
los medios en general.
Partimos de la base
de que somos una generación
de incrédulos bocones
enojados en redes sociales,
treintañeros malcriados
por sus padres
que nos dejarán
la herencia
de volver para atrás,
nunca compraremos un terreno,
oleremos a "Victoria Secret",
llenaremos un álbum
de vínculos inestables,
cambiaremos abrazos
por emoticones,
dejaremos un capital
en manos de otros,
un WhatsApp escrito
sobre un Jack Daniels,
montañas de imprecisiones
llenándonos la boca hablando de otros.
Terroristas psicológicos dejando bombas
de torpezas en el corazón de la RAE,
y ambiguo respeto por la solidaridad.
Dándole importancia más al lenguaje
que a la destrucción de las multinacionales
apretando fuerte el pomo del dentífrico
para limpiarnos la culpa de lo que no dijimos.
¿Te acordás cuando creíamos
que podíamos sentir con autenticidad?
¿Te acordás cuando me llamaste
desde la cabina
del desamor
brindando por los nuestros?
¿Te acordás de Parque Lezama,
El Habito bar,
Pablito Ramos, camperas de misfits,
Bochatón del otro lado del río,
el plomero
que te gustó,
las 69 canciones de amor?
Juan Coronel (Argentina) se autodefine como poeta de trap. No sabe lo que es el amor pero sabe que tiene 30 años y que nació en Almagro y vivió toda su vida en Talar. El barrio más parecido a la Aberdeen de Kurt Cobain. Juan se considera un concepto más allá de los tempos del poeta. La impronta es su fuerte y su verborragia recuerda incesante a esos libros nocturnos de Panero, Brautigan, O' Hara ó José Sbarra. Esas nieblas preciosas que le regalaron Arlt, Sábato, Kundera o Palahniuk. Tiene publicados cinco libros: Frágil caballo (2015, Santos Locos), Fiebre (2015, Centro y Fuga), Murió campera (2017, Gato Misántropo), Tramadol (2018, Rama Dorada), Un millón de Charlys Garcías sobrios (2019, Gato Misántropo). Su penar no descansa y en la última brújula encontró su perdición. Amante de la buena comida, el alcohol barato y las personas sinceras, él abre las puertas de su cuerpo-hogar y te invita a reconocerte en sus poemas alterados por la droga que es la soledad.